Entrevistas,Temperley

“Cumbia hasta el lunes” le canta a las experiencias vividas

9 Abr , 2016  

La banda liderada por Tomás Viano Kantemiroff (voz y coros) nació haciendo covers de cumbia y dicen que el nombre se lo deben a Pablo Lescano. Ven a bailar la cumbia que te propone “Cumbia hasta el lunes” hoy a las 23 en Cultura del Sur (Meeks 1066, Temperley).

Por Emilce Galarraga

Desde hace tiempo la cumbia pega fuerte, no sólo como género que divierte sino que a veces es una forma de protesta. Otras, es una manera de hablar de amor. Es un género amado y criticado,  pasión de multitudes. Donde hay cumbia, hay fiesta.

Tomás Viano es la voz de CHEL, banda que arrancó haciendo covers de Los Charros, Gilda, La Sonora Dinamita, entre otros. Hoy componen sus propios temas y tienen editados dos discos: “Cumbia hasta el lunes” (2013) y “Pena” (2015). El arranque del grupo “fue vertiginoso” pero hoy están orgullosos de “poder mostrar con la música todo lo que pasa”. “Uno no hace más que retratarse a sí mismo. Lo que le sucede a uno pero también a los demás”, aseguró Viano.

– ¿Cómo fueron esos primeros comienzos con CHEL?

“Los primeros comienzos de CHEL fueron vertiginosos, divertidos. Tenía otra formación, de hecho tenía una cantante mujer (Laura Ledesma). Para muchos fue como un primer acercamiento al género y a partir de eso, hicimos una selección de temas y nos juntamos a tocarlos. En un momento cambió la formación (se fue la cantante, entró el tecladista que actualmente sigue con nosotros) y a raíz de esos cambios empezamos a hacer nuestras canciones. Lo que más disfrutamos a la hora de tocar es hacer canciones nuestras”.

– Venís del palo del rock. ¿Por qué ese cambio?, ¿Por qué elegiste comunicarte a través de la cumbia? ¿Qué te llama la atención de ese género?

“La cumbia es como el común denominador del baile acá, me parece que eso es una diferencia. El rock también se baila pero lo que tiene la cumbia es que lo baila todo el mundo. Lo que yo personalmente encontré en la CHEL es una forma de hacer que la gente cante las canciones y también las baile, tal vez con mi banda de rock previa eso no sucedía”.

– ¿Cómo encontrás hoy el escenario musical?

“Tengo bastante miedo, se están clausurando muchos lugares. Por un lado creo que a partir de lo que pasó en Cromañón, el Estado no admitió que hay lugares peligrosos o que no son seguros. Tengo mucho miedo de lo que pueda suceder en cuanto a cultura. También siento que hay una visión de la cultura desde el negocio, y la cultura va mucho más allá de eso. Estaría buenísimo poder vivir de la música o del arte, hacer que la música sea redituable, porque los artistas trabajamos un montón. Pero lo cierto es que no podemos desviar la vista o acortarla porque la música y el arte van mucho más allá del negocio. Y yo tengo miedo que este gobierno lo lleve para ese lado”.

– ¿A quién o a qué le cantan?

“A las historias que vamos pasando, de amor y desamor, las dos caras de una misma moneda. También historias más pequeñas, conexiones de un estado de ánimo. Hay un tema que se llama ‘Salgo a la una’. Es un tema que habla de algo muy particular, de un estado.  De cuando uno no hace más que retratarse a sí mismo, en ese mismo momento. Hablamos de cosas que nos van pasando, a nosotros y a otros también”.

– Durante bastante tiempo la cumbia y sobre todo la cumbia villera fue un género que estuvo un tanto estigmatizado. ¿Qué pensas de eso, de la cumbia en general y de todo el crecimiento que tuvo el género a pesar de esa estigmatización?

“Pasa más con la cumbia villera que, de repente, es una cumbia más de denuncia, más violenta en cierto aspecto por las letras. También porque nace en un momento en el que estaba todo muy podrido en el país. En cuanto a la estigmatización tenés la típica pregunta de ‘¿qué tipo de música hacés?’ Yo cuando digo que hago cumbia, algunos me tiran ‘pero, ¿cumbia de la buena o de la otra? O algunos dicen: ¿de la buena o villera?’. A lo que voy es que creo que es más una estigmatización de una clase social. Yo tengo mis críticas con la cumbia villera, en cómo se trata a la mujer, pero creo que es un movimiento válido al que hay que prestarle atención básicamente porque es una voz más. En todo caso la podemos discutir, porque además está bueno discutirla, pero me parece que hay toda una subvaloración del género”.

– Quizás también porque tienen un mensaje más directo, menos “careta”…

“Totalmente. Es exactamente eso. Vos le podes decir todo a la cumbia villera pero no son hipócritas y eso para mí es algo interesante”.

– Y ahora la cumbia se viene al sur. ¿Cómo van esos preparativos?

“Bien, estamos presentando un disco nuevo. Grabamos nuestro primer disco en 2013 (Cumbia hasta el lunes) y ahora estamos presentando Pena, disco que sacamos a fines del año pasado. Vamos con muchísimas ganas porque son temas nuevos, está todo muy fresco, son temas con los que estamos contentos. A Cultura del Sur ya fuimos dos veces y se arma lindo. Siempre fue muy cálido, es bueno volver a zona sur”.

Sobre el 2016. En lo que va del año se presentaron en Mar del Plata y Bahía Blanca, y el 16 van a estar en la Fiesta Delirante, en Palermo, después en Ituzaingó. También viajarán a Córdoba y Rosario.

Cumbia Hasta el Lunes son: Tomas Viano (voz y coros), Marcelo Knoblovits (voz, guitarra, coros), Lucas Ramírez (keytar, teclados, acordeón), Martín Lijalad (guitarra eléctrica), Odin Schwartz (bajo, coros), Ramiro Perez Daveggio (güiro, coros), Tomas Finkelstein (batería), Ezequiel Szusterman (timbales), Lucas Wilders (congas).

, ,