Literatura,Reseña

Desaparecer para vivir

21 Oct , 2015  

Un pibe de 14 años que ve como única solución al caos que es su vida, el desaparecer por completo.

Por Magalí Donato

Su familia, la principal causa de su desesperación. Y así sería para cualquiera supongo: un padre abusador que los abandonó siguiendo su fervor evangelista. Una madre que se la pasa ‘empastillada’ sin poder hacerse cargo ni de ella ni de nadie. Un cuñado ‘dealer’ que fue asesinado misteriosamente -o no tanto-. Una hermana que se destrozó la cara para siempre en un intento de suicidio y un hermano mayor que se fue bien lejos ni bien pudo y de quien no tiene ni una dirección de mail.

La historia de Matías la cuenta un narrador que sabe mucho de él, qué piensa, cómo y con qué palabras. Está contada íntegra y cuidadosamente desde el personaje. Las palabras, las frases, los pensamientos, todo nos habla de un chico de 14 años inmerso en una locura infernal que, lejos de quedarse quieto y entregarse a la más fácil, quiere escapar de esa trampa y empezar una vida distinta, aunque eso implique dejar para siempre a su “familia”.

La autora logra muy bien esa voz de niño-adolescente-adulto que es en gran parte la razón de un relato que llega.

Mariana Enriquez publicó la novela “Cómo desaparecer completamente” en 2004, y fue la segunda de su autoría (en 1994 sacó “Bajar es lo peor”). Es una historia del Conurbano. Hay villas, narcos, droga, policía cómplice, personajes de barrio, iglesias evangelistas, y una familia más que disfuncional.

Uno podría pensar que es demasiado, que a ese pibe le pasan todas, y es cierto. Puede pensar que es mucho, pero es posible. Y es más, al final son historias mucho menos aisladas de lo que uno supone, solo es cuestión de abrir el panorama y ver un poco más lejos.

Matías, con toda su inocencia, su atrevimiento y su singularidad consigue generar compasión y a la vez una profunda admiración. Un nene que se crió en el peor de los escenarios y que a pesar de todo siguió creyendo que las cosas podían ser distintas, y fue tras eso no de la mejor manera, sino con la única que encontró.

Una historia que amerita una continuación, que te deja con esas ganas. También logra contar una realidad innegable y cercana sin caer en los prejuicios que en la mayoría de los casos colman este tipo de relatos.

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