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“El circo del horror”: Un show de horror y rock

19 Abr , 2016  

Quizás para algunos estos pibes estén locos. Lo cierto es que el año pasado agotaron, a sala llena, las cinco funciones en el ND Ateneo. Los dueños del freak show argentino se presentan, por segunda vez, este sábado 23 a las 21:30 en el Konex.

“Llegó el tiempo de las almas en pena. De los viejos fantasmas. Llega El circo del horror”. El espectáculo del deseo, de la sangre, de la destreza. Que sea rock. 

Por Emilce Galarraga

San Telmo un domingo a la tarde se presta para el paseo, la bici, el mate. Para tirarse abajo del último rayo de sol. Sin embargo, ellos no descansan. Ensayan. Son los actores, acróbatas y músicos de “El Circo del Horror”, el único espectáculo de freak show que hay en este momento en Argentina.

Matías Madueña, más conocido como “Mate”, es el director de la compañía. Se considera “antes que nada, un artista callejero” y aunque hablar de su comienzo lo devuelva a sus inquietantes 15 años aseguró que aún hoy se encuentra en “constante búsqueda”. A pesar del reconocimiento que han tenido en el último tiempo, aclaró que “la compañía se gestiona de manera humilde, no hay sponsor de ningún tipo”.

Todo comenzó como es habitual, entre un grupo de amigos: “Éramos tres, cuatro amigos, esa era la base. Después nos entusiasmamos y empezamos a preguntar y buscar artistas de freak show, llegamos a otros tres. Para ese entonces, fuimos diez, con esa cantidad nos largamos al primer show”.

Termino de acomodarme en un rincón para ver el ensayo de “Ermitaños”, la banda elegida para acompañar cada número del espectáculo (Ruja en guitarra, Fede en bajo, Charly en batería y Piru DX en sintetizadores), empieza a sonar. De golpe alguien exclama: “¿Comenzamos, respiramos, somos serios? Así es más productivo, ¿no?”. Las luces se apagan. Bienvenidos al horror.

El Sr. Crypta, El hombre sin huesos, El capitán suicida, Ruby Fair, Payaso Mate, La dama de los cabellos de acero, Las enfermeras asesinas, El malabarista de la moto sierra… son algunos de los personajes que se suben al escenario para darle vida al espectáculo más horroroso de Buenos Aires.

 

¿Cómo nace esta idea de El Circo del Horror?

“Estábamos muy fanatizados con otros circos del horror y freak shows de varias partes del mundo. Circos defenestrados de un montón de lados. Entonces pensamos en armar uno acá, con este estilo, más que nada porque no había. Todos los espectáculos representan la forma en la que se debería hacer un espectáculo de circo, con música de circo. Nosotros lo que quisimos hacer fue cambiar eso porque sentíamos que no entrabamos en ese estilo. Entonces le pusimos, por ejemplo, una banda con distorsión. El circo del horror es un show de horror y de rock, más que nada. Con muchas pruebas de circo donde los artistas arriesgan la vida”.

Con respecto a la creación del personaje: ¿Cada uno trae una propuesta y se va armando o vos ya lo tenés pensado?

“Creo que hay dos formas en que se encuentran los personajes. Una es la individual, con lo que cada uno tiene adentro, porque si bien nos tapamos las caras o nos maquillamos, en realidad cada uno muestra lo que realmente es. Algo que supuestamente, cada uno de nosotros esconde detrás del personaje, lo que en realidad hacemos es mostrarlo. Y eso es lo que cada uno tiene adentro por sus experiencias personales, como acróbata, como actor. Acá lo que hacemos es sacar el monstruo que llevamos dentro”.

Hay riesgo en lo que hacen. ¿Cómo lo manejan arriba del escenario?

“Tenemos A.R.T.  (risas) Entendemos que es una destreza de riesgo. Siempre tenemos la fe de que salga todo bien pero bueno, no somos ajenos a que existen otras posibilidades. Puede fallar, dijo Tusam. El riesgo y el suspenso siempre están. El tema es que las pruebas son reales, no hay mentira. Es un circo donde hay riesgo todo el tiempo pero donde también hay mucho ensayo. Muchísimo ensayo”.

A la hora de organizar el espectáculo, ¿Cómo manejas la dramaturgia dentro del código circense? ¿Hay o no?

“Hay una dramaturgia pero es una dramaturgia ligera porque el lenguaje del circo no es bueno para contar historias. Claro que se puede pero para eso es mucho mejor el teatro. Los títeres cuentan mejores historias que el circo. El circo nace a partir, desde mi óptica, de emociones, de dinámicas, de construir una línea de movimientos a partir de sentimientos. Las emociones como punto de partida. Después englobamos todo eso con una dramaturgia que es la historia de un circo tradicional argentino que hace varias décadas atrás estaba de gira”.

¿Ustedes consumen más de lo que hacen o cómo se nutren?

“Yo escuché una frase que para mi sirvió mucho para el circo: ‘La inspiración la tenés que buscar en otra disciplina que no sea en la tuya’ y eso para mí fue un disparador. Me permitió, a mí, armar el número del payaso como si fuera un tema de Los Ramones. Digo, la gente no sabe y no tiene por qué enterarse pero la base de construcción mía fue esa y también fue un disparador para que aparezca una banda en vivo durante el espectáculo. A la gente se le vuela la peluca”.

Primer Konex a sala llena y van por el segundo. ¿Esperaban tan buena recepción por parte del público?

“Desde la primera función, esto agotó. Nos acostumbramos a que las entradas se agoten. Nos acostumbramos a que la gente vaya masivamente a vernos. Y no es que nos agrandamos pero bueno, estamos acostumbrados. Si después no vienen nos vamos a querer morir pero estamos acostumbrados a que vengan y esperamos y estamos casi seguros de que el próximo Konex se va a llenar de nuevo. La posta es que esperamos que siempre quieran volver, principalmente porque no es algo parecido a nada que pueda verse en otro lugar. Es distinto y por eso genera tanta intriga.  Apuntamos a cero desilusión y a que la gente se lleve más de lo que esperaba. Vos ves caras de asombro y al mismo tiempo placer, sabemos que les encanta. Cuando termina el espectáculo la gente se para a aplaudir”.

¿Ofrecen algo distinto en cada espectáculo o trabajan siempre sobre una base armada para ir a lo seguro?

“Siempre tenemos una base pero también se ha sumado al espectáculo gente exótica. Gente que vino para una función nada más como los faquires de España. Somos un grupo estable, más o menos de 15 personas que mantenemos un espectáculo, lo vamos ensayando, quizás modificamos la mirada sobre el mismo. Después, condimentos y cosas nuevas van apareciendo todo el tiempo. Un show basado en destreza circense pero no tan contemporáneo. Un show que experimenta los comienzos del circo”.

¿Hay un mensaje detrás de todo este horror?

“Antes que un mensaje, una terapia. Una suerte de terapia donde la gente sale como purgada después de ver el espectáculo porque el horror y el rock y todos esos elementos que nosotros usamos generan tensiones en el público y esas tensiones terminan en descargas y esas descargas son aliviadoras, son lindas. Entonces el horror viene a funcionar también como el sexo y el sexo como un juego. Todas cosas que te liberan, entonces por ahí es una desconexión con el horror de verdad. Con el horror de afuera. Con el horror mediático, político. El horror de la vida cotidiana. El horror siempre aparece y este tipo de espectáculos de rock y sangre y cosas expuestas siempre nacen en momentos muy especiales en el que el público lo necesita más que nunca. Por ejemplo, es en épocas de guerra donde el horror, el terror y toda esta movida ancla su lenguaje. Muchos de los grandes movimientos están hechos a partir de las grandes catástrofes”.

¿Cómo sigue el año?

“Posiblemente en Julio se venga un Vorterix, si todo sale bien, porque parece que la gente quiere rock de verdad. Entonces les vamos a dar rock and roll y sangre. El año pasado se trabajó a sala llena en el ND Ateneo con 5 funciones agotadas y este año queremos duplicar aunque sea el número de funciones. Ese es el objetivo. Las cosas van por ese camino, tratar de salir al interior, actuar lo más que se pueda. La idea es mostrar el espectáculo a como dé lugar. No importan las barreras con las que nos podamos encontrar, sabemos que tenemos que darlo todo. A nosotros no nos esponsorea nadie. Somos un grupo que se gestiona de manera humilde y después con la cantidad de shows que van surgiendo se va invirtiendo en la compañía. Vamos superándonos y mejorando el espectáculo a partir de las funciones que venimos dando”.

¿Por qué hay que ir a ver El circo del horror?

“Porque es el único lugar donde vas encontrar una emoción diferente. Vas a encontrar risa, rock, horror, obviamente, cosas que te sorprendan. Desde la recepción a la sala hasta el momento final”.

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