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“El instinto es el que manda y la música marca el ritmo de los acontecimientos”

2 Oct , 2015  

Los acontecimientos que se festejan son varios: Jauría cumple cinco años y, al calor de la despedida de su último disco “Libre o Muerto”, lo celebra con una extensa gira.

Por Yasmin Rahhal

En diálogo con Agenda Prisma, Raymundo Fajardo (baterista de la banda) contó los festejos, habló de su profesionalismo, su faceta de productor y mucho más.

Trayectoria y actualidad. Allá por el 2013, Jauría -conformada por Ciro Pertusi, Raymundo Fajardo y los hermanos Sebastián y Mauro Ambesi- presentaba su segundo disco “Libre o Muerto” en el teatro Vorterix.

Dos años después, la manada se encuentra en el camino hacia la despedida de ese disco que, casualmente, se llevará a cabo en diciembre en el mismo lugar. En el medio, viajarán con su música desde San Fernando hasta Neuquén, pasando por alto a nuestra querida zona sur ya que el show programado en Monte Grande fue cancelado esta semana.

Pero Ray creció, vivió, eligió y todavía elige el Conurbano para trabajar con la música desde Estudio Quinto en Adrogué, donde nos recibió.

Jauría llegó al lustro de vida y lo festeja con la gira de despedida de “Libre o muerto. ¿Cómo viviste estos cinco años?

Jauría nace como un proyecto musical donde la libertad, la diversidad y también la experimentación estuvieron desde un principio y siguen estando presentes en cada proyecto, en cada disco, en cada canción. Venimos de historias diferentes pero con muchos puntos en común en lo musical, en lo ideológico, en lo personal, y en lo emocional también. Estos 5 años pasaron muy rápido, hicimos muchísimas cosas y tenemos muchísimas más por hacer. La idea es seguir respetando nuestro propio ritmo y forma de hacer las cosas que es distinto a lo que veníamos haciendo en otros proyectos. Respetar al máximo esa pulsión de crear, hacer y mostrar a los tiempos internos y personales de la banda sin responder ni a presiones de cada uno o inercias que suceden cuando tu vocación se convierte en profesión, ni externas.

¿Cómo se reflejan en el álbum que presentan?

Un poco la concreción de todo lo anterior es “Libre o Muerto”. Es un disco doble en un solo cd, nuestro segundo disco en 5 años. Cada una de las canciones tiene un porqué. Esas 21 llegaron después de 48 o 40 que fueron compuestas. Vamos haciendo todo a nuestra manera, con nuestros tiempos y siendo implacables o intransigentes con estas cuestiones. Fueron un montón de situaciones las que nos desconectaron o hicieron que demos un paso al costado, en el caso de Ciro Pertusi y mío, con El Otro Yo, de los proyectos que veníamos llevando adelante. Estamos muy contentos porque la energía, las ideas y los desafíos circulan constantemente. Para nosotros, más allá de todo lo que hemos hecho en otras bandas, todavía hay muchísimas primeras veces para Jauría y realmente estamos haciendo el camino de una banda under con una experiencia distinta pero que realmente requiere de mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio. Estamos frente a desafíos y también haciendo el camino paso a paso y como se viene dando se van abriendo oportunidades, nuevas situaciones.

Mencionaste las 21 canciones del disco. Particularmente, vos participás de la composición de más de la mitad pero se nota una intervención activa por parte de todos. ¿Cómo es ese proceso de creación?

Fue un proceso natural. En Jauría se da una dinámica de trabajo que no tiene que ver con hacerle un lugar al otro por una cuestión de compañerismo o solidaridad. Somos un equipo extenso, no solo de cuatro músicos. Acá nadie da un espacio por una cuestión democrática, no busca un consenso por solidaridad o empatía sino porque realmente hay ideas y se trabajan. En lo personal, es una nueva etapa porque en EOY y en todas las bandas en las cuales toqué la batería, participé en la composición sin ser compositor central pero trabajando mucho desde la música, la letra hasta la producción de los discos. En Jauría, cuando estábamos gestando, zapando, juntándonos a tocar acá en Estudio Quinto, Ciro me dijo: vos siempre estas armando cosas para vos, canciones, experimentos. Dámelos, dame lo que tenés. Entonces le di un demo que había grabado y de ahí quedaron tres canciones en el primer disco: El tiempo, Morgue corazón, Sigue!

Sobre el día a día del arte en zona sur. Ray explicó que el Conurbano para Jauría les trae cierta nostalgia ya que es donde se produjeron los primeros ensayos y laburos de la banda. “Zona sur, en lo que se refiere a lo artístico y al rock, es un centro muy importante de nuevas ideas, bandas y mixturas. Para mi zona sur es todo, me hace seguir eligiendo estar acá”, dijo.

Hablaste de las bandas en ascenso, ¿Cuál es tu opinión sobre la situación actual de los artistas independientes?

Hay situaciones que han mejorado muchísimo. Algunas a fuerza de creatividad y trabajo por parte de los músicos. Hay artistas que se han preocupado por generar los espacios para dar a conocer su trabajo y que la gente entre en contacto con ese trabajo. A veces hay muy buena calidad y cantidad pero no está el medio para darlo a conocer o difundirlo para que la gente lo conozca. A veces es buena calidad, está el medio pero no hay forma de que la gente entre en contacto con eso y se interese.

Yo tengo una vasta carrera auto gestionada en todo aspecto. Empecé a tocar la batería de forma autodidacta y me sigo perfeccionando en este punto. Aprendí otras cosas como la producción o la edición, como en EOY y otras bandas. Mientras que EOY sacaba su primer cassette, yo también lo hacía con Chiquero, o Distorsión, una banda de Longchamps con la que sacamos producciones independientes y grabamos en estudios independientes.

¿Cómo ayudó el desarrollo de la tecnología?

Hoy se han facilitado muchísimas herramientas con el tema de la computadora, el studio home, las grabaciones en internet. Hay también un hastío generalizado con el tema del entretenimiento vacío, o el entretenimiento por el entretenimiento mismo. Que no es que este mal. No es que hay que buscar el altruismo y el gran mensaje en la música sino que (el entretenimiento) es una función de la música o del arte. Es entretenimiento porque realmente funciona como tal pero, lo que intentamos desde Jauría, es que no sea la única función. Muchas veces la música es toma de conciencia, es inspiradora, muchos generan o crean a través de escuchar música. El artista no es sólo el músico, o el que se dedica a un área de este tipo, sino que está el mecánico, el médico, el albañil, artista es el que deja parte de sí en lo que hace.

El rock independiente ha crecido muchísimo con el tema de la Unión de Músicos Independientes (UMI) en donde he trabajado mucho también en lo personal. Están sucediendo cosas y hay focos de creatividad increíbles en el interior del país y bandas increíbles que tocan cada vez mejor, se arriesgan a hacer música cada vez más interesante sin ningún tipo de prejuicios ni de límites.

¿Qué diferencia hay entre ese Raymundo que dejaba EOY y lo que sos hoy como artista? ¿En qué te cambió Jauría?

No tengo la menor idea, es una muy buena pregunta (risas). Creo que estamos cambiando y todo está cambiando todo el tiempo. Por lo menos yo genero la ilusión de que algunas cosas no cambien porque son esenciales. Uno busca rutinas también y la rutina genera seguridad. Y lo que hacés lo hacés tantas veces o todos los días con cierta continuidad a través de los años que te genera una situación de plan, de desarrollo, de crecimiento. Tengo la intuición de que eso es un espejismo, pero que es un camino necesario en este momento de evolución y de la realidad nuestra como seres humanos. Hay que ver el lugar sano de eso. Ahora no soy tan inocente. Estamos en cambios constantes, de microcambios a macrocambios, porque todo está conectado. No me quiero hacer el filósofo, ni el parapsicólogo, ni el místico, es que lo veo claramente y siempre lo vi claramente. Cada planteo es un cambio aunque el cambio todavía no esté plasmado o concreto en el exterior. Pero empieza ahí, en la mente. Y eso genera un cambio con respecto a lo que pensaste segundos antes. Esto es real, para mí. Es difícil cuando parecería que todo sigue igual afuera. Y realmente no sigue igual. Hay una sana ambición de seguir buscando, creciendo y evolucionando en todo aspecto.

¿Qué es lo que se viene? ¿Te ves festejando 10 años junto a Jauría?

Todavía estamos entrando en consciencia de estos cinco años que para nosotros pasaron muy rápido. Nos agarra muchísima ansiedad con respecto a la cantidad de ideas y de cosas que queremos concretar tratamos de continuar con el mismo espíritu. El instinto es el que manda y nuestra música marca el propio ritmo de los acontecimientos y las señales que se van dando. Así surgió el primer show, hacer un disco, hacer un segundo, ir de gira por todos lados, las fechas y que se vaya acercando el público de todo tipo. Estuvimos un año y medio tocando a puertas cerradas, probando y viendo para donde se dirigía esto porque teníamos un sonido de rock en nuestra cabeza que no tenía que ver con nada que habíamos hecho pero a la vez con todo lo que habíamos hecho, porque éramos nosotros con nuestra experiencia y capacidades. Entonces la idea es continuar ese camino y no hacer proyecciones demasiado lejanas.