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“El reportaje”, un enroque teatral

11 Nov , 2015  

La obra ganadora del concurso “Nuestro Teatro” en homenaje al Teatro Abierto, premiada por la Secretaría de Cultura de la Nación en el 2013, llegó al sur en una única función abierta al público en Banfield Teatro Ensamble.

Por Emilia Provenzano

Desarrollada en un acto, “El reportaje” presenta una reminiscencia sobre el caso del dictador procesado por la quema del teatro El Picadero, ubicado y reabierto en el pasaje Discepolo donde funcionaba antes del hecho.

En escena podemos apreciar en primera instancia una sala simple compuesta de dos asientos y una cámara que funciona como el elemento de mayor peso en el contexto anterior a la acción dramática. La entrada de los personajes se inicia con la actriz española Susana Hornos y al cabo de unos minutos irrumpe la del dictador esposado (Federico Luppi), acompañado de un guardia de la policía (Tony Chávez). A partir de ese momento el desarrollo de la obra es tomado por la acción del personaje del dictador que no da mucho lugar al inicio del reportaje en los primeros diálogos y la obra se desarrolla a partir de ese momento con los tres personajes en escena hasta su final.

Con el rol protagónico, Federico Luppi, encarna a un dictador que además de tener una impecable naturalidad en la actuación, se construye desde la presencia y el porte físico que componen la exacta caracterización de un dictador que lleva su atuendo militar con rigidez y firmeza corporal. Su trabajo corporal, la gesticulación, la inquietud de sus manos y los movimientos de enfado frecuentes generan en el personaje la condescendencia perfecta con el relato textual que expone en defensa de sus pensamientos y convicciones.

En su texto la obra es una expresión directa de la visión del dictador, utiliza el reportaje para atravesar e hilar fino sobre las maneras del pensamiento de poder. Entre la red de sentidos en que se puede desglosar su pensamiento, aparecen todos los presupuestos de la época y expresiones repetidas como postulados que ocultaban o decían con metáforas lo que el proceso militar sostenía como justificación. En este último sentido la obra en su texto comete su mayor logro que es exponer cómo se construye un discurso fascista donde el personaje principal hasta con cierto sentido del humor se refiere a los titulares de los diarios que manipulaban en la época mencionando en referencia al caso de Teatro Abierto: “Los titulares de los diarios decían: Teatro cerrado, país abierto”. En varios momentos el personaje recurre a cierto humor que por momentos empatiza con el público.

Las temáticas que llevan el recorrido del reportaje y que tensan una situación de diálogo entre la periodista y el dictador, tocan la censura, la participación de los medios como encubridores, junto con periodistas y gente de la “cultura” a la que el personaje nombra como partícipes de las políticas dictatoriales. De esta manera el relato del protagonista se vuelve metadiscursivo haciendo un doble juego entre el pasado del periodismo y a su vez el periodismo dentro de la obra misma. Seguidos por la lectura del manifiesto del Teatro Abierto donde le habla al teatro, luego menciona la televisión y  a las figuras de la cultura, defendiendo los postulados fascistas y negando la existencia de la censura.

En su doble movimiento, otro aspecto que construye la riqueza más grande de la obra es que a través de la reconstrucción de una escena periodística, donde el hecho verídico de la quema del teatro Picadero y la censura al teatro abierto funcionan como motivo, se genera un doble sentido. El personaje se refiere a  la actuación y a los actores sosteniendo que el problema de los actores es que creen estar afuera de la realidad, postulando su diferencia y enojo hacia el teatro de ficción, donde expone su pensamiento y menciona que el teatro debe ser realizado desde la realidad. En este último aspecto podemos decir que se genera el doble sentido de un discurso dentro de un discurso de mismo lenguaje, desde el teatro hacia el teatro, donde el relato durante toda la obra expone la doble intención que reside también en el dialogo con el periodismo y la televisión, y en que “El reportaje” es una ficción sobre hechos de la realidad documentados.

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