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Juan Mako reflexiona sobre el rol del teatro y su mercantilización, en su nueva obra “RAT”

30 Sep , 2016  

El jóven actor, docente y próximamente Licenciado en dirección escénica de la UNA presenta, en una única función en zona sur, su nueva obra y proyecto de graduación: “RAT”. La gran noche será el sábado 8 de octubre en Banfield Teatro Ensamble, Juan Larrea 350. En una charla con Agenda Prisma, Juan Mako describe su nuevo trabajo y realiza un repaso por su carrera.

Melina Cáceres

Nació en Capital Federal pero vivió su infancia, adolescencia y parte de su juventud en Burzaco. A los 16 años comenzó a estudiar actuación en Teatro Nobles Bestias, con Alfredo Badalamenti. Después de tres años de asistir al taller en Temperley, su profesor le sugirió que siguiera su formación en otro establecimiento, y así fue que continuó perfeccionándose en el Centro Cultural San Martín, uno de los tantos lugares en el que forjó su carrera actoral.

Luego de varios años sobre las tablas, en 2008 decidió ejercer un nuevo rol dentro del teatro y se inscribió en la Licenciatura en Dirección Escénica, en el ex IUNA.

Él mismo se considera más actor que director, aunque admite que últimamente se dedica más a la dirección que a la actuación. Su más reciente trabajo, que lo tiene como director y dramaturgo, se titula “RAT” y en unos días hará su debut (y posiblemente despedida) en su amado conurbano.

¿Cómo fueron tus inicios como director?

La primer obra que dirigí fue en Nobles Bestias en 2006, coordinada por Alfredo (Badalamenti) donde trabajé en la puesta en escena. Era un infantil, “El hombrecito del Azulejo” de Manuel Mujica Láinez.

Después volví a dirigir en 2010 en Capital Federal y recién hace dos o tres años, me lancé a la dirección. Este año ya dirigí dos obras y dos escenas para dos ciclos de teatro.

¿Cómo nace “RAT”?

La empecé a trabajar en la UNA en 2014, en la cátedra de Dirección IV. En realidad estaba trabajando sobre la obra de otro autor, pero cuando a fin de año la quise continuar y hacer, me encontré con que los derechos de la obra, del autor que ha fallecido, los tiene una agencia literaria un poco poderosa y me pedían una suma en euros, para poder hacerla en el medio independiente.

Ante esta imposibilidad tuve que buscarle una vuelta, porque tenía muchas ganas de hacerla y armé una reescritura, con una nueva dramaturgia. Tomé de la obra original, algunos elementos de estructura, de situación pero armé una obra nueva. Y así surgió “RAT”, farsa trágica.

¿Dónde y cuándo la presentaste por primera vez?

El año pasado la presentamos en la Bienal de Arte Joven, quedó seleccionada y fue una de las siete obras que la Bienal produjo, en la categoría obras a desarrollar.

Después hicimos funciones durante todo el año, en una sala en Almagro. Este año volvimos, cambiamos de sala y el actor protagonista. Además este año estuvimos en el Festival Almada en Portugal.

¿De qué trata esta pieza teatral?

Trata de una compañía que se encuentra ensayando de madrugada en un teatro y están un poco perdidos sobre qué decir, adónde ir, qué hacer. Se les empieza a complicar, empiezan a tener problemas vinculares entre ellos, problemas con el entorno, con un afuera que los empieza a acechar, amenazar y comienza a aparecer un clima medio pesadillesco, con unos llamados por teléfonos que los empiezan a perturbar. Se presenta un universo sobrenatural, que propone una realidad un tanto fantasiosa.

Es una obra que habla sobre la crisis de la creación, pero también es una crítica a la mercantilización del arte. Trabaja sobre el suspenso y la ciencia ficción en el teatro. Los cuales son géneros difíciles porque están más cerca del cine que del teatro.

¿Cuál es la relación entre “RAT” y la obra del otro autor en la cual te inspiraste?

En la otra obra la situación inicial era muy similar, era una compañía de teatro actuando de noche, pero se presentaban después otras problemáticas. Nosotros incorporamos lo que nos pasó respecto a los derechos de autor y a esta agencia literaria que nos pedía esta cifra desconsiderada para el medio independiente.

¿Cómo se da la adaptación de esa situación?

Hay un personaje que entra en el medio de la obra y que les pide a los actores dinero por hablar de ella y del gremio animal que representa. Aparece acá un entrecruzamiento con “Rebelión en la Granja” de George Orwell y con “El Centroforward murió al amanecer” de Agustín Cuzzani, que habla sobre la propiedad privada, el poder y el capitalismo.

¿Todos estos cuestionamientos ya estaban en tu mente o surgen luego de lidiar con dichos impedimentos?

Sí, a mí siempre me gustó la idea de exponer lo teatral, del teatro dentro del teatro y las convenciones, pero hacerlo por hacerlo parecía un poco caprichoso y no tenía mucho contenido. A partir de lo que nos pasó me hizo pensar un poco el rol del arte, el límite que puede tener el arte, hasta qué punto hay cosas que se pueden comprar y cosas que no, hasta qué punto la cultura se puede comprar o no.

¿Obtuviste respuestas a estos planteos?

Sí claro. Tienen que ver con una crítica al capitalismo o a cierto narcisismo de solamente mirarnos hacia adentro. En “RAT” también se critica un poco ese costado del arte. A veces un poco onanista . Me sirven estos cuestionamientos y me los replanteo todo el tiempo para ver cuál es realmente la función nuestra como agentes sociales, más que la de entretener. Que no tiene nada de malo esa palabra, no es fácil entretener, pero a veces también está bueno entretener con contenido

¿Existe alguna relación entre RAT y obras que dirigiste anteriormente?

Sí, este año dirigí un unipersonal, escrito y actuado por Laura Correa, que se llama “Bolada” (Oportunidad Favorable, en idioma gauchesco). Era un texto que quizás nunca hubiese elegido, pero fue muy lindo sumarme a una experiencia distinta de dirigir un trabajo de otro. Investigamos juntos sobre el texto, le hice mi propuesta estética de por donde veía yo que tenía que ir la obra y había una relación con las imágenes de los sueños, con la mezcla entre la fantasía y la realidad.

¿Con qué director te identificas?

En cine por ejemplo, esta obra RAT tiene mucho intertexto con las películas de David Linch, me gusta mucha lo que él hace. También me gusta mucho el cine de Federico Fellini, Emir Kusturica y todo lo que tenga que ver con un realismo mágico. En teatro Roberto Arlt, Agustín Cuzzani, lo que tenga que ver con lo onírico, con lo poético, lo metafórico. Ese es el perfil de lo que más me interesa, por lo menos por ahora, uno después va cambiando.

 

Rol docente. Además de su carrera como actor y actualmente director, Juan Mako se desempeña desde hace algunos años como docente, en diferentes establecimientos.

Desde 2012 da clases de actuación para adolescentes y adultos en la Biblioteca Mentruyt de Lomas de Zamora, junto a  Lucía Manrique, con quien armó la compañía “ La jugada”. Este año además es docente en un programa Socio Comunitario en la UNLA y en Villa Lugano.

¿Cómo fue que comenzaste con la docencia?

Empezó más por necesidad que un deseo. Y la verdad que hoy, es tan importante como actuar o dirigir. Sobre todo este último tiempo que empecé a trabajar en programas socio comunitarios y a encontrarle más sentido a la profesión. Me veo dentro de unos años trabajando de esto, cada vez me gusta más. La docencia es un rol social importante y me gusta desde ese lugar, de generar pensamiento en grupo.