Editorial,Notas

Nuestro granito de arena

31 Dic , 2014  

Por Agenda Prisma

Cuando hablamos de cultura corremos el riesgo de caer en un reduccionismo histórico: Cultura en tanto expresiones artísticas y en tanto sinónimo de arte. Una mirada un poco más minuciosa nos lleva a pensar a la Cultura en un sentido más amplio que no solo contempla las expresiones folclóricas sino también los hábitos de todo un pueblo. En este sentido, nos parece necesario aclarar – en tren de no olvidar – que lo que difunde este joven medio de comunicación no es más que una parte del espectro cultural general. Hecha esta aclaración, queremos dejar en claro por qué es importante para nosotros hacer hincapié en esto, dejando de lado otras variantes y escogiendo conscientemente sobre qué temas queremos hablar.

La Agenda Cultural Prisma nace por la simple necesidad de querer contar algo que, para nuestro punto de vista, suma desde un lado absolutamente saludable como lo es el Arte (con mayúscula).
Sin necesidad de complejizar demasiado, creemos fuertemente en que el famoso “cambio” del que se habla es posible y que, también como se dice por ahí, empieza por uno. Pero claro, no deseamos que estas palabras caigan en un saco sin fondo (como, siendo honestos, suele pasar de hecho). Anhelamos que el deseo mute en acto y que ese acto transforme, influya, incomode, alegre y entristezca si es necesario.
Nuestro proceso fue casi científico: Partimos de una hipótesis de juventud y descubrimos, felizmente, que ese supuesto se va comprobando día a día.
Cuando decimos que apoyamos a las expresiones culturales de la Zona Sur del Gran Buenos, nuestro lugar en el mundo, no estamos solamente invitando a los artistas o espacios a mandarnos información dura para incluir en una grilla, también dura. Lo que queremos es que realmente se sienta ese compañerismo, esa camaradería que nosotros sentimos con el mago que hace funciones los domingos en la plaza o con el espacio que junta moneda por moneda para poner luces nuevas.
Agenda Prisma se siente necesariamente enmarcada en un colectivo artístico que crece y crece y que cada vez se hace más diverso, más rico, más sano.
A veces, en el frenesí de la pasión, caemos en un fanatismo que nos hace reducir demasiado el espectro de lo que queremos contar o de cómo lo hacemos. En periodismo es imposible no posicionarse en una vereda, verdad de Perogrullo, pero no por eso ha de excluirse lo que los habitantes del otro lado del cemento tienen para contarnos.
Por esto buscamos desde hace más de un año acompañar, apoyar, pero también criticar, debatir cuando es necesario. Quizás pequemos de obvios pero creemos que sin tensión no hay cambio, y que sin cambio no hay progreso.
No nos conformamos con lo que existe, a pesar de estar felices de ello y muy orgullosos, sino que sentimos que es solo un comienzo de algo mucho más grande.
Es tanta la información que nos llega y de la que nos enteramos que a veces nos sobrepasa. Y eso, en realidad, es una gran noticia: Nunca nos vamos a quedar sin temas sobre los cuales hablar.
El abanico artístico de la Zona Sur (entendida desde Quilmes hasta San Vicente, desde Monte Grande hasta Avellaneda), es enorme y, principalmente, muy poderoso.
Desde una mirada externa, pero interna a la vez, observamos a un grupo de malabaristas en un espacio público o a una banda en un centro cultural y pensamos en los posibles alcances de ese simple acto. En la primera entrevista que colgamos en la web, nuestra interlocutora nos planteaba que ella realizaba una obra y muchas veces se sorprendía de las consecuencias de su acto, no lo podía controlar, no lo quería controlar.
De lunes a lunes suceden eventos tras eventos en este universo que elegimos contar: Si no es una jam de jazz es una varieté, una obra de teatro o un recital en donde tocan seis bandas y dos dj´s.
Para todos los gustos, Zona Sur propone una amplia oferta de eventos culturales y es la cuna de grandes, enormes, artistas que han trascendido por fuera de nuestros barrios y de otros tantos que, estamos seguros, lo harán.
Lo que suma Prisma es solamente un granito más en este enorme costal al que aporta el artista callejero, el gestor cultural independiente y todo aquel que se permita disfrutar de un espectáculo. Difundimos, buscamos ser lo más profesionales posibles y ofrecer un buen producto, a la altura de lo que abarca nuestro contenido.
Creemos que a lo largo de este año y monedas hemos alcanzado más de una meta que nos hemos propuesto cuando esto no era más que una inquietud por querer saber qué se podía hacer un viernes a la noche. También creemos que no se trata sino de un comienzo, de que grandes momentos están por suceder aquí y, felizmente, estamos seguros de que vamos a estar ahí para contárselos.

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