Notas,Reseña

VENADO | “Cvlmine” Conciencia y disciplina

30 Dic , 2015  

Venado es uno de los grandes exponentes que parió la movida pesada del underground en los últimos tiempos, pares de Lvganör, Bolo, Altar, The Ferneters y un puñado de grupos que no andan con chiquitas a la hora de usar el tiempo.

“Cvlmine”, además de ser su furiosa placa debutante, representa y resume el problema que aqueja a la humanidad entera en una sola palabra: lealtad.

Por Sebastián Lanzillotta

Si hablamos de estilos o géneros, acá nos encontramos con un poco de hardcore de Nueva York como base con cierto regusto thrashero en la vena D.R.I. y hasta con pinceladas del Metallica más rockero (todo un cóctel, sí).

También hay alaridos de alientos a cinco mil voces y los breakdowns del caso, pero en esta oportunidad adquieren una nueva dimensión con el trabajo vocal de Matías Espinosa, quien siempre se preocupó más por cantar que por gritar sus mensajes libertarios y positivos.

“Elefante”, “Nuevos comienzos”, “Impostor” y “Un punto final” son claros ejemplos de un álbum que apuñala en reiteradas ocasiones a una escena que estuvo cerrada herméticamente durante muchos años, abriéndole nuevos orificios para que el aire ingrese en su intimidad y, de paso, algunas de sus ideas salgan a un planeta que las necesita hoy con más inmediatez que nunca.

Hay una misma línea homogénea a través de todo el disco, un surco que hila cada una de las pistas. El armado de las canciones lo podríamos definir como insano, las guitarras están divinamente saturadas, las bases resultan machacantes y el ambiente es lisa y llanamente densísimo; generando una uniformidad con variadas texturas. Todos estos tecnicismos se adelantan a lo que es una filosofía muy personal y peculiar de interpretar el arte.

Desde como se llama la banda hasta el título del material o la nomenclatura de los temas, ya podemos entrever toda una temática espiritual, si se quiere: muchas dolencias y marcas a temprana edad, ausencias. Cuando una obra musical se piensa como “el ideal para un soundtrack”, es porque los matices son infinitos; y “Cvlmine” es el soundtrack ideal.

¡Ah! Préstenle atención al artwork del CD a cargo de Marki, realmente asombroso y de una calidad que excede las fronteras. En definitiva, pasarán las agrupaciones y los sonidos, pero palabras como integridad o gracias jamás dejarán de ser significativas.

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